humor

Paradojas de las crisis

Precisamente ayer le comentaba a un amigo que a pesar de no tener demasiado trabajo como arquitecto por culpa de la crisis (o seguramente gracias a ella -algo bueno tenía que tener), me siento más creativo que nunca y estoy trabajando más que nunca, lo cual no deja de ser gratificante y, sobretodo, ilusionante.  La parte mala de esto es que lamentablemente este trabajo y esta creatividad no se traducen normalmente en ingresos.

Relaciones extrañas

La relación entre arquitectos y clientes es ciertamente extraña: en muchas ocasiones los clientes nos ven como una mera firma o el peaje necesario que tienen que pagar para hacer el proyecto que ellos quieren. Por otro lado los arquitectos en no pocas ocasiones consideramos que los clientes son el mal menor por el que hay que pasar para construir y son los que pervierten “nuestro” proyecto. Así nos va a unos y otros…